Las nueces reducen a la mitad el riesgo de recaída en personas que han sufrido de cáncer colorrectal

Un estudio prospectivo informa que los sobrevivientes de cáncer colorrectal avanzado (etapa III) que comen nueces regularmente: nueces, avellanas, almendras, tienen un riesgo de recurrencia reducido a la mitad.

Uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años es la demostración de que los factores del estilo de vida que previenen el desarrollo del cáncer, como el no fumar, la buena nutrición y la actividad física regular, también pueden desempeñar un papel importante en la prevención de la reincidencia. Por lo tanto, es posible tomar medidas concretas para vivir una vida larga y saludable, incluso después de un diagnóstico de cáncer.

Esto es particularmente cierto para el cáncer colorrectal. Varios estudios han demostrado que ciertos aspectos del estilo de vida pueden reducir en gran medida el riesgo de reincidencia y, por lo tanto, aumentar la probabilidad de sobrevivir a este cáncer:

  • Mantener un peso corporal normal: el sobrepeso aumenta significativamente el riesgo de recurrencia de la enfermedad.
  • Ejercicio: Los que son más activos después de un diagnóstico de cáncer tienen un riesgo significativamente reducido de muerte prematura;
  • Comer más verduras y menos carne roja y carnes frías.

Reducir a la mitad el riesgo de aparición y recurrencia del cáncer colorrectal

Actualmente está bien establecido que la típica dieta occidental, rica en grasas saturadas, azúcares añadidos y harinas refinadas pero baja en alimentos de origen vegetal, está asociada con un mayor riesgo de varias enfermedades crónicas.

Este tipo de alimentación es particularmente mala para las personas con cáncer colorrectal, ya que los estudios muestran que este tipo de patrón de alimentación triplica el riesgo de mortalidad para estas personas, en comparación con los que adoptan una dieta más saludable que es baja en carne roja pero alta en vegetales. Un aumento en el consumo de verduras, combinado con una disminución en el consumo de carnes rojas y productos procesados, representa un cambio en el estilo de vida que es absolutamente esencial para los sobrevivientes de cáncer colorrectal que quieren reducir su riesgo de recurrencia.

El efecto protector de las nueces

Si bien es cierto que todos los vegetales son positivos para la salud, estudios recientes indican que algunos de ellos son particularmente interesantes en cuanto a la prevención de su reaparición.

Un estudio publicado recientemente en la revista de la Asociación Americana de Oncología Clínica es una excelente ilustración de este concepto. En este estudio prospectivo, los clínicos reclutaron 826 pacientes que habían sido tratados por cáncer de colon en etapa III (cirugía y quimioterapia) y examinaron la progresión de la enfermedad en un período de aproximadamente 7 años.

Analizando los hábitos alimentarios de los pacientes durante este período, observaron que las personas que consumían nueces regularmente (2 o más porciones por semana) tenían un riesgo de mortalidad un 57% menor que los que nunca las consumían. Este efecto es específico de los frutos secos (nueces, avellanas, almendras, anacardos, pacanas, etc.), mientras que los cacahuetes (que son legumbres y no verdaderos frutos secos) no parecen tener un efecto protector. Según los autores, la inclusión de frutos secos en la dieta podría tener un impacto extremadamente positivo en la supervivencia de las personas afectadas por el cáncer colorrectal.

Estas observaciones muestran una vez más que no debemos rendirnos después de un diagnóstico de cáncer colorrectal: ciertos cambios en el estilo de vida, a veces muy sencillos (como comer nueces con regularidad), pueden realmente influir en el riesgo de recurrencia y aumentar la esperanza de vida.

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