LOS BROCOLIS CONTRA EL CÁNCER DE PRÓSTATA

Brocolis

Comer una o más porciones de brócoli por semana podría reducir el riesgo de cáncer de próstata, uno de los más comunes entre los hombres occidentales, y evitar que los tumores se vuelvan más agresivos.

Por primera vez, un grupo de investigación del Instituto de Investigación de Alimentos (Institute of Food Research) dirigido por el profesor Richard Mithen explicó cómo el brócoli podría reducir el riesgo de cáncer mediante la realización de un estudio sobre el ser humano. Hasta entonces, las suposiciones se basaban en experimentos con animales.

Durante el estudio, dos grupos de hombres propensos a desarrollar un cáncer de próstata comieron 400 g de brócoli con niveles elevados de glucosinolato para unos, y 400 g de guisantes por semana para otros, añadidos a su dieta habitual durante un año. Se extrajeron células de la próstata antes del inicio del estudio y después de 6 y 12 meses de dieta. La expresión genética se examinó entonces gracias a  la tecnología Affymetrix microarray.

La expresión genética modulada

Se ha demostrado que la expresión genética había sufrido cambios más significativos en los hombres con la dieta de brócoli que en aquellos con la dieta de guisantes, y que estos cambios podrían estar asociados con un menor riesgo de desarrollar un cáncer, lo que había sido reportado por los estudios epidemiológicos. Ya se había demostrado que el 50 % de la población con el gen GSTM1 sacaría más provecho del brócoli que los que no lo tienen, ya que la presencia de este gen tiene un efecto importante en el cambio de la expresión genética causado por el consumo de brócoli.

Algunas porciones por semana lo cambian todo

Los previos estudios de observación habían demostrado que las dietas ricas en verduras crucíferas podían reducir el riesgo de cáncer de próstata y otras enfermedades crónicas, pero no proporcionaban ninguna explicación de cómo ocurría este fenómeno. Los experimentos en animales han proporcionado estas explicaciones, pero estos estudios se realizan normalmente en dosis tan grandes que no podrían ser aplicados a una dieta humana convencional. Los resultados muestran que cantidades relativamente bajas de verduras crucíferas en la dieta (algunas porciones por semana) como el brócoli, las coles de Bruselas, la coliflor, la col, el berro, la col rizada, el rábano o el wasabi pueden tener grandes efectos sobre la expresión genética por el cambio de ruta de transmisión celular. Estas vías de transmisión son rutas que permiten la transmisión de información a través de una cascada molecular que amplifica la señal hacia el núcleo de la célula donde se produce la expresión genética.

Un equipo de investigadores de Norwich planeó un estudio con hombres padeciendo un cáncer de próstata para comparar los efectos del brócoli estándar con los de la variedad específica con altos contenidos de glucosinolato utilizados en el estudio anterior.

“Las otras frutas y verduras también pueden reducir el riesgo de cáncer de próstata mediante otros mecanismos”, explicó el profesor Mithen. “Una vez que lo hayamos entendido, podremos proporcionar un mejor asesoramiento dietético con combinaciones de frutas y verduras que pueden resultar particularmente beneficiosas. Mientras tanto, el hecho de comer dos o tres porciones de verduras crucíferas a la semana o más, incluso si usted no tiene el gen GSTM1, debe fomentarse.”

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Fuente :

Sulforaphane, a Dietary Component of Broccoli/Broccoli Sprouts, Inhibits Breast Cancer Stem Cells