Azúcar y cáncer: ¿Qué relación hay entre ambos?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo excesivo de azúcar refinada genera más de 35 millones de muertes al año a nivel mundial. Y es que este es el principal desencadenante de enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes. Además, también se ha comprobado que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer.

Teniendo esto en cuenta queremos comentarte cuál es el vínculo que hay entre ambos, qué tipos de cánceres pueden producir y cómo puedes evitarlos adoptando hábitos saludables.

El azúcar como combustible del cáncer

Cualquier enfermedad que ataca al organismo se alimenta de algún modo para poder crecer y desarrollarse y el cáncer no podía ser la excepción. Numerosos estudios científicos han demostrado que los tumores cancerígenos son devoradores de glucosa. De hecho, es uno de sus principales combustibles para afianzarse.

A mediados del año 1920, diversos profesionales médicos, entre ellos el fisiólogo Otto Warburg, de Alemania, descubrieron que las células tumorales se alimentaban de la glucosa para poder desarrollarse y ganar campo en el organismo. Por supuesto, a diferencia de los tejidos, el cáncer utiliza el azúcar para dañar al cuerpo.

Durante el estudio, el médico Warburg detalló que las células tumorales alteraban drásticamente la glucosa, hasta 200 veces más que las células normales, con el propósito de volverla su principal fuente de energía. Lo que por supuesto le permite crecer dentro del organismo hasta llegar al punto de ocasionar alteraciones negativas.

Actualmente, con el creciente uso de la tecnología, nuevos científicos han ratificado la conexión entre el azúcar y el cáncer, siendo esta primera sustancia un factor determinante en el desarrollo de la enfermedad.

Por eso, es recomendable disminuir los niveles de azúcar para privar a las células tumorales de fuentes de energía. Y, además, consumir una dieta baja en carbohidratos. Ambos hábitos saludables permiten reducir considerablemente las posibilidades de desarrollar diversos tipos de cánceres. Entre esos, cáncer de páncreas, colon, útero, vejiga y mama.

Hábitos saludables para alejar el cáncer

Es importante comprender que el organismo necesita de azúcar para poder utilizarla como fuente de energía. El problema surge cuando se abusa de su consumo, lo que a su vez incrementa la producción de insulina. Para evitar este efecto adverso es indispensable comenzar a adoptar algunos hábitos saludables.

Es decir, apoyarse de una dieta cetogénica (mínimos carbohidratos), mantener un peso estable, practicar ejercicios físicos de forma regular, disminuir el consumo de alimentos con un índice glucémico alto, evitar los vicios (cigarrillo y alcohol), entre otros.

El excesivo consumo de azúcar da a paso a innumerables alteraciones en el organismo y muchas de ellas pueden llegar a ser mortales. ¡Aliméntate sanamente!