Autismo: ¿y si el secreto del tratamiento de mañana es el brócoli?

¡El brócoli no es un vegetal como cualquier otro! Se sabe que el ingrediente activo del brócoli, el sulforafano, es una molécula vegetal con un efecto beneficioso muy fuerte para la salud. Incluso el autismo, según un estudio publicado en la revista de la Academia Americana de Ciencias.

Muchos estudios afiman que las hortalizas crucíferas (familia de la col) se encuentran entre las plantas más importantes para la prevención del cáncer. Esta propiedad se debe a su alto contenido de glucosinolatos, un grupo de moléculas que se transforman en isotiocianatos (ITC) después de masticar.

Los TCI son compuestos altamente reactivos que modulan muchos de los fenómenos involucrados en la formación y progresión de las células cancerosas. Es por esta razón que el consumo regular de plantas crucíferas se asocia con una marcada disminución del riesgo de varios tipos de cáncer. El sulforafano es uno de los TCI que ha recibido más atención en los últimos años.

Esta molécula, que se encuentra principalmente en el brócoli, tiene la propiedad de eliminar las sustancias cancerígenas y estimular las defensas naturales del cuerpo; actúa contra el estrés oxidativo, la inflamación, los daños en el ADN y el estrés causado por las altas temperaturas (por ejemplo, la fiebre). El sulforafano también es capaz de matar directamente las células cancerígenas de la próstata, la mama, el ovario, el colon y el páncreas, lo que ilustra lo esencial que es esta molécula para la prevención del cáncer.

Otras publicaciones indican que el sulforafano también tiene efectos positivos inesperados en los niños con autismo.

Autismo: Los síntomas se reducen tras la administración de sulforafano

Un equipo de investigadores estadounidenses tuvo recientemente la idea de probar si el sulforafano también podría tener un efecto positivo en los síntomas que afectan a los niños con autismo. Esta hipótesis se basa en la observación de que muchos niños autistas mejoran considerablemente cuando se ven afectados por la fiebre: dado que el sulfuro y la fiebre activan el mismo sistema de defensa contra el estrés impuesto por las altas temperaturas, es posible que la molécula de brócoli también pueda aliviar los síntomas de estos niños.

Y esto es exactamente lo que los científicos observaron: la administración diaria de sulforafano a hombres jóvenes autistas durante 18 semanas se asoció con una mejora significativa de los síntomas, incluyendo una mejor interacción social, una disminución del comportamiento atípico y una mejora de la comunicación verbal. Todos estos efectos no se observan en los pacientes tratados con placebo y desaparecen por completo tras la interrupción del tratamiento, lo que sugiere que son consecuencia directa de la ingestión de sulforafano.

Autismo: buenas posibilidades de que el tratamiento futuro incluya el brócoli

Según los autores, es demasiado pronto para estimar cuánto brócoli tendría que comer una persona para obtener estos beneficios. El contenido de sulforafano varía considerablemente según el tipo de brócoli y el método de cocción, y cada persona metaboliza la molécula de manera diferente. Pero en cualquier caso, este es un descubrimiento importante que podría conducir al desarrollo de nuevos medicamentos para el tratamiento de esta enfermedad.
El sulforafano podría representar, por lo tanto, una vía muy interesante para el desarrollo de tratamientos para esta enfermedad.

 

Fuente:

Singh K et coll. Sulforaphane treatment of autism spectrum disorder (ASD). Proc Natl Acad Sci U S A, 111:15550-5. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25313065