Ataque cardíaco: las mujeres ahora están en mayor riesgo

El infarto es la primera causa de muerte en las mujeres: se revela en la investigación de la Sociedad Italiana de Cardiología (Sic), según la agencia de prensa Adnkronos. Los resultados de la investigación desmantelan el falso mito de que las mujeres tienen un menor riesgo de infarto agudo de miocardio que los hombres: en realidad, para las mujeres la incidencia de muertes es de alrededor del 12%, el doble que, para los hombres, que es de alrededor del 6%.

Esto también muestra una falta de conciencia por parte de la mujer de su propio riesgo de ataque cardíaco: el 78% no sabe que las enfermedades cardiovasculares son su principal causa de muerte. Ciro Indolfi, presidente de Sic, habló de ello en la reunión de la Academia Cardio-Utica, que reunió en Roma a los principales representantes de todas las cardiologías y de las Unidades de Cuidados Intensivos Cardiológicos italianas, afiliadas a Sic.

Sic recuerda que los síntomas de un ataque cardíaco pueden ser diferentes a los de los hombres. Según la investigación, también hay casos de «menores de 50 años» afectados por un ataque cardíaco. Estos datos marcan por primera vez en 10 años un retroceso en la reducción de la mortalidad cardiovascular.

La insuficiencia cardíaca, a menudo subestimada o no diagnosticada, tiene 600.000 casos reconocidos que representan la punta de un iceberg: se calcula que hay otros 3 millones de casos de insuficiencia cardíaca no identificada.

Durante el encuentro también se promovió la campaña de responsabilidad social «Cada minuto cuenta», deseada por «Il Cuore Siamo Noi – Fondazione italiana Cuore e Circolazione Onlus», presidida por Francesco Romeo, director de la Uoc Cardiologia del Policlínico Tor Vergata de Roma, y por Sic con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de una intervención lo más oportuna posible para reducir aún más la mortalidad por infarto de miocardio.

De hecho, a pesar de los importantes avances en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del corazón y del sistema circulatorio, siguen representando la causa más importante de discapacidad y mortalidad en el mundo occidental, como denuncian la American Heart Association y la European Society of Cardiology. En cambio, los eventos se pueden prevenir con un estilo de vida adecuado, un diagnóstico precoz y la calidad de la intervención terapéutica, cuando sea necesario.