Artrosis de rodilla: la dieta y el sedentarismo hacen que los casos exploten

Según un estudio reciente, el número de personas afectadas por la artrosis de la rodilla se ha duplicado con creces en los últimos 50 años; posiblemente debido al sedentarismo y a la mala nutrición. Estos son factores que se deben tener en cuenta, sobre todo en esta época de aislamiento por coronavirus.

La rodilla es la principal articulación afectada por la osteoartritis (80% de los casos); y esta forma de osteoartritis afecta a cerca del 20% de la población europea de 45 años o más. Se caracteriza por una degradación progresiva del cartílago articular que protege el hueso. Estos cambios en el hueso pueden ser muy dolorosos e incapacitantes; además pueden dificultar la realización de movimientos articulares simples como mover los dedos, girar las muñecas o doblar las rodillas.

Artrosis de rodilla: ahora hay más casos.

Para comprender mejor si la incidencia actual de la artrosis de rodilla es más alta ahora, un equipo de investigadores realizó un estudio. Examinaron la presencia de esta condición en esqueletos de personas de 50 años o más que murieron en los primeros años de la era industrial (1904-1940); también durante la era industrial moderna (1976-2015) y cuyo índice de masa corporal en el momento de la muerte estaba documentado. Además examinaron la presencia de artrosis de rodilla en esqueletos más antiguos, que datan de 300 a 6000 años.

Estas comparaciones permitieron a los investigadores encontrar que la artrosis de rodilla (como se ve por la osificación del cartílago de la articulación) se ha vuelto dos veces más común desde mediados del siglo XX. Concretamente, sus resultados muestran que el 16% de los esqueletos «modernos» presentaban signos de artrosis; en comparación con el 6% de los que datan de los primeros tiempos de la era industrial y el 8% de los prehistóricos. La gravedad de la OA también fue mayor en la OA esquelética moderna, con el 42% de los casos mostrando alteraciones en ambas rodillas; en comparación con el 30% de los esqueletos de la era de la industrialización temprana y el 17% de los de la prehistórica.

El sedentarismo favorece la osteoartritis

El fuerte aumento de la artrosis de rodilla observado en los últimos años no puede explicarse únicamente como una consecuencia inevitable del envejecimiento de la población o de la epidemia de obesidad.

Según los autores, es probable que otros factores entren en juego. En particular nuestro estilo de vida extremadamente sedentario; puede parecer paradójico, pero la falta de ejercicio es muy mala para las articulaciones!

Por ejemplo, en las personas que no se mueven mucho, el cartílago de la articulación está menos estresado y se vuelve más delgado, lo que promueve el desarrollo de la osteoartritis. Los músculos alrededor de las articulaciones también se debilitan y ya no pueden sostener adecuadamente el cartílago de la rodilla.

La dieta: un factor desencadenante y agravante de la artrosis

Los hábitos alimenticios también juegan un papel importante: las dietas modernas con alto contenido de grasas y azúcares promueven un clima de inflamación crónica en las articulaciones, lo que puede contribuir al deterioro del cartílago de las mismas. Además, es interesante observar que las personas que desarrollan otras enfermedades asociadas con un estilo de vida sedentario y este tipo de dieta desequilibrada (enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo 2) también suelen verse afectadas por la artrosis de la rodilla, lo que indica claramente la presencia de factores de riesgo similares.

La osteoartritis de la rodilla debe considerarse, por lo tanto, como otro ejemplo de una enfermedad crónica cuyo desarrollo está fuertemente influenciado por nuestros hábitos de vida. Y como en todas las enfermedades crónicas, la mejor manera de prevenir estos trastornos articulares es moverse más, comer más verduras y reducir el consumo de alimentos pro-inflamatorios como los productos procesados que están sobrecargados de azúcar y grasa.

 

Fuente:

(1) Wallace IJ et coll. Knee osteoarthritis has doubled in prevalence since the mid-20th century. Proc. Natl Acad. Sci USA 2017;114 : 9332-9336.