Bienestar

¡Algunos datos para saber sobre la memoria!

La memoria es una de las aplicaciones más fascinantes de nuestro cerebro. En particular, es capaz de almacenar miles de millones de piezas de información para siempre. También es capaz de forjar toda la personalidad de una persona. Sin embargo, cuando vacila, pueden surgir muchos problemas. Entre otras cosas, pierdes tu identidad. ¿Cuáles son sus mecanismos entonces? ¿Tiene límites? ¿Qué se puede hacer para mantener una buena salud?

Una memoria múltiple

La memoria humana es múltiple. Es decir, no consta de un solo bloque. De hecho, se puede distinguir entre la memoria a corto plazo, también llamada «memoria de trabajo», y la memoria a largo plazo.

Memoria de corto plazo

Permite retener la información durante un período de tiempo limitado. Por ejemplo, recuerde un número para hacer un cálculo mental.

Memoria a largo plazo

Por otro lado, es la que generalmente se denomina «memoria». En efecto, es el que forja nuestra personalidad. Se divide en dos partes: memoria explícita y memoria implícita. El primero corresponde a las memorias autobiográficas y a la cultura general. La segunda es el conjunto de todo lo que aprendemos inconscientemente (ciclismo, senderismo, …). Aunque tengamos sus diferentes formas, todos somos diferentes cuando se trata de los mecanismos reales del proceso de memorización.

La memoria, una eficiencia variable

Edad

El mejor período de memoria es antes de los 30 años. En efecto, es durante este período que la capacidad de concentración del hombre está en su mejor momento. Un estudiante de secundaria podría aprender sus lecciones escuchando música. Mientras que una persona mayor de 40 años necesitará más silencio.

Sexo y genes

La edad no es el único factor. La memorización también puede depender del género y de los antecedentes genéticos. Cuando el lenguaje entra en juego, las mujeres tienen una mejor memoria. En lo que respecta a los hombres, serían más eficaces en memorizar una visión espacial de su entorno. Además, la educación y la ocupación también desempeñan un papel en lo que respecta a las habilidades de memoria. Una persona con educación superior que utiliza su intelecto en su trabajo será capaz de memorizar mejor. Sin embargo, nada está fijado de antemano. Trabaja y se mantiene desde muy joven.

Los sentidos son la base de la memoria

Memoria explícita

La información sensible constituye la base del proceso de memoria: memoria visual, auditiva y gustativa.

Estas diferentes piezas de información fueron transmitidas al cerebro. Además, cada zona de este último maneja una especificidad. El lóbulo frontal, situado delante del cráneo, se ocupa de las habilidades motoras y de comportamiento. El papel del lóbulo temporal es procesar la información del oído, el olfato y el gusto. Además, el occipital se encarga de la visión y el parietal se ocupa de todo lo que concierne a la sensibilidad, el calor, el dolor, …

Memoria implícita

En cuanto a la adquisición de la memoria implícita, las acciones motoras y el aprendizaje repetido implican muchas estructuras profundas en nuestro cerebro. Uno de ellos es el cerebelo, que controla el movimiento.

Memoria y sentido del olfato

Por otro lado, la magdalena de Proust ha popularizado el vínculo entre el olor y la memoria. De hecho, todos conocemos olores especiales que nos recuerdan nuestra infancia, un momento agradable, … Hay varias neuronas específicas que se distribuyen en la cavidad nasal. Así, el hombre es capaz de reconocer más de 10.000 olores diferentes. Sin embargo, el sentido del olfato es un sentido que ha sido descuidado durante mucho tiempo por los hombres. Especialmente con el pretexto de que era muy primitivo. Estas neuronas transmiten información al área del olfato del cerebro, que está cerca del sistema límbico, el área que controla nuestros instintos y emociones. Los recuerdos relacionados con los olores se almacenan en el caballito de mar. Esta parte del cerebro almacena información, consolida los recuerdos y los trae de vuelta.

Una cuestión de neuronas

Gracias a las conexiones neuronales, la información fluye dentro del cerebro. El hombre tiene alrededor de 40 mil millones de neuronas, necesarias para la transmisión de

información. Durante el proceso de memorización, cada memoria está vinculada a un grupo de neuronas que se activaron mientras vivíamos ese momento. Una primera neurona es activada por una imagen, por ejemplo, un hermoso paisaje. La intensidad de la memoria es una función del número de neuronas activadas. La activación se realiza a través de mensajeros químicos como el glutamato y la acetilcolina.

Cuando la memoria se debilita

Varias condiciones pueden afectar a la memoria. Tanto su habilidad para memorizar nuevos hechos como su capacidad para recuperar un recuerdo. Los factores pueden ser emocionales o psicológicos. Uno puede elegir subconscientemente olvidar un recuerdo doloroso. Sin embargo, la depresión, el estrés y la ansiedad son también factores de su disfunción. Además, la pérdida de memoria suele ser de origen físico. Algunas enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer también promueven problemas de memoria. Por último, en lo que respecta a los ancianos, el aislamiento y la ralentización de la capacidad cerebral desempeñan un papel importante en el deterioro de las funciones mnemotécnicas.

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