El alcoholismo podría ser hereditario, según un estudio genético

La dependencia del alcohol podría ser hereditaria. Al menos esta es la conclusión a la que llegaron científicos rusos que encontraron nuevos genes relacionados con el alcoholismo y algunos patrones de consumo.

En este estudio de asociación genómica del consumo de alcohol, desarrollado por el centro médico ruso Genotek y el Instituto de Genética General de la Academia de Ciencias de Rusia, se comparó el ADN de 1798 hombres y mujeres mayores de 20 años. Los participantes se dividieron en cuatro grupos, esto de acuerdo con la frecuencia con la que consumían alcohol.

De esta manera, separaron a los abstemios de los que consumen licor una vez al mes, de los que lo hacen una vez por semana y de los que toman a diario. El objetivo de esto era identificar las variaciones en sus genes.

Hallaron nuevos genes

Tomando como referencia investigaciones anteriores, los científicos hallaron novedades genéticas relacionadas al consumo del alcohol. Ninguna de esas variaciones se repitió en los diferentes patrones de consumo, haciendo que los resultados fueran concluyentes.

En los casos de mayor dependencia alcohólica, identificaron mutaciones en los genes PDRM2 y KLB. El primero de ellos controla el desarrollo de las células del cerebro y el otro controla la reacción del sistema nervioso ante el consumo de azúcares.

Los bebedores frecuentes también presentaron variaciones en los genes DLGAP1 Y ANTXR1, responsables del funcionamiento de las terminaciones nerviosas y la migración celular respectivamente.

Investigación continuada

La dependencia del alcohol ya se había investigado previamente y asociado con los genes KLB, AUTS2 y CNTNAP2, el último de ellos de desarrollo exclusivo en la mujer. Pero el interés por conocer las características genómicas de los bebedores se basó en entender la predisposición de algunas personas de padecer de alcoholismo.

En esa ocasión se identificó una variante del gen CYP2E1 presente en las personas que reaccionan más rápido al consumo de licor y que las hacía más sensibles a sus efectos.

En busca de una cura

A pesar de la diversidad de excusas que haya para tomar un trago, el objetivo de estas investigaciones era determinar las causas del alcoholismo y la posibilidad de curarlo.

Con lo sabido hasta ahora, los científicos tienen la teoría que una mayor sensibilidad al licor reduciría los riesgos de padecer de alcoholismo. Creen que una persona que se emborracha más rápido, termina tomando menos.

Ahora sabes por qué a unos les gusta más la bebida que a otros y que sentir sus efectos con apenas un par de copas es la reacción genética de protección de tu organismo.