Adopta un estilo de vida saludable para mantener tu hígado sano

Para mantener tu hígado saludable no hace falta hacer grandes modificaciones a tu rutina, y menos grandes esfuerzos. Solo con incluir nutrientes a tu dieta y ejercicios a tu día a día será suficiente para lograr que este vital órgano esté limpio, fuerte y sano. Aquí te contamos cómo lograrlo.

¿Vida saludable solo por belleza?

Enfocarse en el simple objetivo de mantener una dieta equilibrada y baja en grasas solo para perder peso y mantener un cuerpo mucho más estilizado no es suficiente.  Todo nuestro organismo necesita estar en sus mejores condiciones, y más aún el hígado requiere mantenerse sano, limpio y fuerte.

En la prevención está la clave

Diversas investigaciones indican que hoy en día los problemas asociados con el hígado son más comunes, pero sabes ¿cuál es la razón? Es tan simple como unos hábitos de vida incorrectos como:

  • Sedentarismo
  • Alta ingesta de alimentos poco saludables y grasosos
  • Estrés
  • Ansiedad

No esperes a recordar tu hígado solo cuando duela o tengas alguna enfermedad, en cambio acepta la necesidad de hacer cambios y de cuidar tu alimentación. Ejerce la prevención con ejercicios cotidianos y nutrientes. Sigue estas recomendaciones que te daremos a continuación para ayudarte a conseguirlo:

Nutrientes para cuidar el hígado

La alimentación es la principal clave para mantener una vida sana y feliz, por eso es importante que incluyas estos nutrientes a tu vida:

1.      Prefiere los granos enteros y las verduras crucíferas

El consumo de granos enteros, es vital  para disfrutar de un hígado más sano ya que contienen nutrientes esenciales para el cuerpo como el salvado, rico en fibra, vitaminas del grupo B, hierro, cobre, zinc y antioxidantes. También contienen germen que aporta vitamina E y grasas saludables. Mientras que el endospermo es rico en carbohidratos, proteína, minerales y vitaminas del grupo B. Todo esto se pierde en las preparaciones con harinas blancas y refinadas comunes en la bollería industrial.

Por lo anterior, te recomendamos que puedas incluir alimentos ricos en fibra, que dependiendo de tus gustos pueden ser:

  • Quinoa
  • Trigo sarraceno
  • Mijo (no el de los animales, el que encontrarás en las tiendas naturales)
  • Avena

Por otro lado  verduras crucíferas ayudan a elevar las enzimas necesarias para que el hígado realice la depuración de las toxinas que hay en el cuerpo y además, son anticancerígenos. Podrás elegir entre:

  • el brócoli, la col o la coliflor, y muchas más

2.      Consume vitamina C

Las frutas cítricas ricas en vitamina C ayudan en el proceso de depuración y limpieza del organismo y, a su vez, estimulan al hígado para aumentar la producción de bilis y enzimas capaces de regenerarlo y fortalecerlo. Si quieres aportar de forma natural más vitamina C, nada menjor que consumir de forma regular naranjas, limones, kiwis, papayas.

Además, un plus será consumir en ayunas un vaso de agua tibia con limón. Este se encargará de ayudar con el proceso de  limpieza de forma temprana.

3.      Come más nueces y aguacate

Pocas personas saben los beneficios del aguacate. Y lo realmente maravilloso que es esta fruta. Rico en grasas saludables, indispensables para favorecer la salud del hígado gracias a los nutrientes que lo componen, entre ellos el glutatión.

Por su parte las nueces, contienen glutatión y arginina, clave en la capacidad del hígado para desintoxicar al organismo del amoníaco resultante de los desechos depurados. Si tan solo incluyes en tu desayuno solo 3 nueces estarás consumiendo un alto contenido en nutrientes para el hígado. ¿Nada difícil, cierto?

4.      Integra la clorofila a tu dieta

La clorofila no sólo es esencial para el buen funcionamiento de las plantas, sino también de nuestro organismo. Es fundamental para fijar el hierro en la sangre y para favorecer no sólo la salud hepática (recuperando hígados dañados), sino para mantener los intestinos sanos, limpios y libres de toxinas. ¿De dónde la obtengo? aquí algunos alimentos ricos en clorofila.

  • Alga Chlorella
  • Espárragos
  • Pimientos
  • Brócoli
  • Coles de Bruselas
  • Apio
  • Guisantes verdes
  • Puerro
  • Muchas otras más

5. Haz ejercicios para mantener un hígado sano

Incluir en la vida diaria rutinas de ejercicio sencillas de unos 30 a 60 minutos, evita la obesidad y favorece la salud en general. Por eso recomendamos alguno de estas actividades físicas:

  • Salir a caminar
  • Nadar
  • Ir en bici
  • Correr a ritmo moderado-bajo
  • Bailar
  • Hacer aeróbic

No es difícil mantener estilos de vida saludable. Modifica tus rutinas diarias y en poco tiempo los resultados serán fenomenales. Tu hígado y tu cuerpo lo merecen.