Accidente cerebrovascular: Síntomas que a menudo ignoramos, pero que no deben subestimarse.

Accidente cerebrovascular

Los síntomas del derrame cerebral pueden ocurrir en diferentes partes del cuerpo, a menudo los ignoramos, pero si los tomamos a tiempo, pueden salvar nuestras vidas. En particular, los síntomas como temblores, somnolencia o debilidad en las piernas, no deben pasarse por alto y si se reconocen a tiempo, pueden salvar vidas.

Veamos cuáles son los 11 síntomas que no se deben subestimar

1) Sesgo: De repente y sin razón, el sesgo y el no poder hablar correctamente, es parte de las advertencias muy serias.

2) Caídas: Caídas repentinas debido a una debilidad en las piernas, puede ser una señal, en este caso una de las primeras cosas en ser comprometida, es el equilibrio.

3) Cara equivocada: en este caso la cara se torna torcida, esto se debe a la debilidad de los músculos faciales que implica el derrame cerebral.

4) Cambios en la visión: en este caso puede haber cambios en la visión, peor aún, se puede llegar hasta la pérdida total.

5) No poder decir las palabras correctas: una señal típica de derrame cerebral es no poder decir las palabras que te gustaría decir.

6) Dejar caer cosas: otra señal típica de derrame cerebral es la debilidad, que lleva a la incapacidad o dificultad de sostener cosas en la mano y a veces incluso dejarlas caer.

7) Confusión: estar confundido sin tener ninguna razón, puede ser una llamada de atención que debe hacerte pensar.

8) Comportamiento inapropiado: comportamiento que te lleva a hacer cosas fuera de lugar repentinamente y sin razón alguna, debe alertarte, se requiere un examen médico inmediato y urgente.

9) Dormirse: quedarse dormido de forma repentina y continua, dondequiera que se encuentre, es uno de los síntomas más olvidados, pero quizás el más significativo.

10) Falta de coordinación: este síntoma puede deberse a daños en el cerebelo, la corteza cerebral o el tronco encefálico.

11) Pérdida del conocimiento: la pérdida del conocimiento y el desmayo es un síntoma que no se debe pasar por alto en absoluto, porque podría ser fatal.