Salud

7 signos y síntomas del cáncer de colon que deben alertarte

publicidad

Los síntomas del cáncer de colon y recto no siempre son fáciles de reconocer, lo que significa que se pierden oportunidades de diagnóstico precoz. Por un lado, muchas personas con cáncer de colon o recto (conocido como cáncer colorrectal) no experimentan ningún síntoma hasta que la enfermedad ha alcanzado una fase más avanzada, en la que es más difícil de tratar. Por ello, las pruebas de detección en personas aparentemente no afectadas son de suma importancia.

El descenso de las muertes por cáncer colorrectal en las últimas décadas se debe en parte al aumento de los esfuerzos de cribado que identifican los cánceres asintomáticos. Las pruebas de detección también pueden identificar crecimientos anormales llamados pólipos colorrectales, algunos de los cuales pueden ser precancerosos. Cuando los médicos extirpan los pólipos potencialmente peligrosos, detienen el cáncer antes de que empiece.

Otra complicación del diagnóstico del cáncer de colon y recto es que, incluso cuando hay síntomas, tanto los pacientes con cáncer como los médicos pueden culpar a otras afecciones comunes, como las hemorroides o el síndrome del intestino irritable. Además, muchos jóvenes piensan que el cáncer colorrectal sólo afecta a las personas mayores y, por tanto, es probable que ignoren los síntomas. Sin embargo, aunque la gran mayoría de los cánceres colorrectales se siguen observando en personas mayores, las tasas en hombres y mujeres menores de 50 años están aumentando considerablemente.

7 síntomas y signos de cáncer de colon y recto

Independientemente de su edad, los siguientes síntomas deberían llevarle a buscar atención médica:

  1. Un cambio en los hábitos intestinales, como diarrea, estreñimiento o estrechamiento de las heces que dura más de unos días.
  2. Sensación de necesidad de defecar que no se alivia con la defecación.
  3. Hemorragia rectal con sangre roja brillante
  4. Sangre en las heces, que pueden tener un aspecto oscuro.
  5. Calambres o dolores abdominales (estómago)
  6. Debilidad y fatiga
  7. Pérdida de peso no deseada

Aunque las personas con cáncer colorrectal pueden no tener hemorragia rectal o sangre en las heces, para muchas personas estos son los signos más reconocibles de la enfermedad.

Estos síntomas se producen a medida que el cáncer se extiende por el tracto digestivo. Esto puede ocurrir muy lentamente, a lo largo de un período de años, por lo que la sangre en las heces puede no ser ni siquiera perceptible. Con el tiempo, esta pérdida continua de sangre puede conducir a una disminución del número de glóbulos rojos, una condición llamada anemia.

Los análisis de sangre que diagnostican la anemia pueden ser el primer paso en el proceso de diagnóstico del cáncer de colon o recto.

Hablar de los síntomas con su médico

Una vez que haya descrito los síntomas a su médico, probablemente le hará un examen médico para determinar la causa. El médico probablemente le preguntará sobre su historial médico y si algún miembro de su familia tiene cáncer colorrectal, especialmente sus padres, hermanos o hijos. La mayoría de las personas que desarrollan cáncer colorrectal no tienen antecedentes familiares de la enfermedad, pero 1 de cada 5 sí los tienen.

Los principales factores de riesgo del cáncer colorrectal

En casos raros, las mutaciones genéticas transmitidas por la familia, como el síndrome de Lynch, pueden hacer que una persona sea extremadamente vulnerable al cáncer colorrectal. Su médico querrá saber si tiene algún otro problema de salud, en particular los relacionados con el colon y el recto, que pueda aumentar el riesgo de cáncer colorrectal. Entre ellos se encuentran los antecedentes de cáncer colorrectal o de pólipos precancerosos o enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa. También existe una asociación entre la diabetes de tipo 2 y el cáncer colorrectal. Otros factores de riesgo son la obesidad o el sobrepeso, el bajo nivel de actividad física, el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo.

¿Qué pruebas hay que hacer para estar seguros?

El examen físico y los análisis de sangre forman parte del chequeo médico. Una vez que el médico ha elaborado su historial médico, el siguiente paso puede ser un examen físico de su cuerpo, que incluye una suave presión sobre su abdomen para buscar masas u órganos agrandados. El médico también puede examinar el recto introduciendo un dedo enguantado y lubricado para detectar cualquier anomalía. El médico puede solicitar análisis de sangre para buscar cambios que indiquen la presencia de cáncer colorrectal.

No sólo se trata de una prueba para ver si tiene anemia, sino también de pruebas para medir las enzimas hepáticas y unas sustancias llamadas marcadores tumorales. Si no ha observado una hemorragia rectal o sangre en las heces, el médico puede aconsejarle que se haga una prueba para identificar la sangre oculta. Estas pruebas, que incluyen un análisis de sangre en heces y una prueba inmunoquímica fecal, implican la recogida de una o más muestras de heces en casa, su envasado en un recipiente especial y su envío a la consulta del médico o a un laboratorio médico.

Su médico puede sugerir una colonoscopia

También puede salir de la consulta del médico con la prescripción de una colonoscopia diagnóstica. Durante este procedimiento, un gastroenterólogo examina el interior del colon y el recto mediante un dispositivo que se introduce a través del ano: un tubo largo, fino y flexible con luz y una diminuta cámara de vídeo en el extremo. Si el examen revela crecimientos sospechosos, el gastroenterólogo puede tomar tejido para realizar una biopsia y determinar si hay o no células cancerosas. La noche anterior a una colonoscopia, las personas que se someten a la exploración deben limpiar el colon y el recto. Este procedimiento consiste en beber una solución laxante fuerte. Las personas que se someten a una colonoscopia suelen estar sedadas durante el procedimiento.

También puede interesarle: Cáncer hereditario: ¿qué cánceres pueden tener un origen genético?

Publicidad