5 tazas de té verde al día protegen su próstata

té verde
té verde

A finales de septiembre de 2007, la revista American Journal of Epidemiology publicó un artículo que muestra una reducción a la mitad del riesgo de cáncer avanzado de próstata entre los bebedores de té verde. El hábito de consumir esta bebida podría explicar la rareza relativa de estos tipos de cáncer en Asia.

En China y Japón, donde la incidencia de cáncer es menor que en los países occidentales, los estudios realizados en una mesa de autopsia tras fallecimientos sin relación aparente con el cáncer demuestran que los examinados tienen el mismo número de pequeños tumores localizados que en Europa o Estados Unidos. Algunos de los factores relacionados con el medio ambiente inhibirían el crecimiento de células cancerosas.

El té verde le protege

Desde la década de 1990, los investigadores del Centro Nacional del Cáncer (National Cancer Center) en Tokio siguieron casi 50.000 hombres japoneses para aislar los comportamientos que podrían explicar estas diferencias. Sus resultados son significativos: el riesgo de desarrollar cáncer de próstata en un estado avanzado es inferior en un 50% en los hombres que beben al menos cinco tazas de té verde al día, en comparación con los que toman menos de una taza.

Estas estadísticas complementan otras investigaciones que sugieren que el té verde es una opción interesante para la prevención y la lucha contra el cáncer. En un laboratorio, células de tumores cerebrales fueron expuestas a uno de los componentes activos del té verde: una catequina llamada epigalocatequina-3-galato (EGCG). Estas células tumorales fueron sensibles a la actividad de esta molécula, ya conocida por su potente actividad antioxidante.

La EGCG es capaz de inhibir la angiogénesis, es decir la creación de microvasos sanguíneos que suministran energía a la célula cancerosa. En enero de 2008, un nuevo estudio demostró esta acción en un roedor al que se injertó un tumor pancreático humano. Las metástasis también son menos frecuentes.

Quimioterapia y teína: el dúo ganador

Otro de los principales intereses de las sustancias extraídas del té verde se ha conocido tras un estudio en el 2006. La combinación de productos que se utilizan durante la quimioterapia y de teanina, un aminoácido extraído de las hojas de los brotes jóvenes de té verde, aumenta la eficacia del tratamiento. La adición de este extracto de té verde ayuda en la destrucción del flujo sanguíneo que alimenta el tumor. La muerte de las células tumorales es más rápida y el tamaño del tumor disminuye más rápido que solo con la administración de fármacos (doxorrubicina y tamoxifeno).