4 pautas de alimentación para prevenir el cáncer

¿Sabías que la alimentación, el sobrepeso y la falta de ejercicio están vinculados con el desarrollo de varias clases de cáncer?

Si estás combatiendo la enfermedad o si buscas prevenirla, fíjate en lo que recomiendan los expertos para fortalecer tu organismo y mantener alejadas muchas otras enfermedades.

1.     Vigila los tiempos de cocción

Recientes investigaciones han puesto la mirada en los carcinógenos que están presentes en muchos alimentos de consumo extendido, como las salchichas, las carnes ahumadas, secas y quemadas.

Cocinar las carnes a menos de 240 °C, freír menos y, en su lugar, hornear, hervir, asar o poner al vapor, evita que se generen sustancias cancerígenas en la cocción. Si preparas una barbacoa, cuida de no quemar la carne y no sobrecocinarla.

2.     Enfócate en las frutas y verduras

Varios estudios médicos resaltan los beneficios de comer frutas y verduras a diario para obtener los micronutrientes que ayudan a detener la oxidación y muerte de las células.

Los flavonoides y los carotenoides, por ejemplo, se cuentan entre los fitonutrientes más poderosos. Ellos reducen los procesos inflamatorios implicados en buena parte en el desarrollo del cáncer.

No dejes de incluir ajo, tomates, bayas, cebollas rojas, calabaza, manzanas, canela, papaya, granada y verduras crucíferas como brócoli y coliflor en tu alimentación.

3.     Incluye más fibra y grasas saludables

Ya está demostrado que los granos enteros, como lentejas, frijoles y guisantes, junto con verduras y frutas aportan la fibra saludable que requieres para una mejor salud digestiva. Esto es clave para prevenir el cáncer de colon y otras patologías del tracto digestivo, como el cáncer de boca, garganta y estómago.

También debes evitar las grasas hidrogenadas presentes en muchos alimentos procesados como margarinas, pasteles, bollería, masas de pizzas, papas fritas y no consumas más del 10% de las calorías diarias provenientes de las grasas saturadas de las carnes rojas y los lácteos.

Cámbiate a las grasas saludables presentes en los aguacates, pescados (salmón, atún), aceite de oliva, linaza y nueces.

4.     Reduce los carbohidratos refinados y el alcohol

Las harinas refinadas, los alimentos procesados y los refrescos dulces elevan el azúcar en la sangre muy rápidamente, lo que puede inclinar la balanza hacia el desarrollo de enfermedades tumorales como el cáncer de colon, recto y próstata.

La recomendación es comer panes y arroces integrales, cebada, harina de avena y verduras que no contengan almidón. Prefiere los derivados de la soja sin procesar como el edamame y el tofu, que son beneficiosas herramientas anticancerígenas.

El alcohol, por su parte, está muy vinculado a los riesgos elevados de cáncer de mama, de hígado y del sistema digestivo. Varios estudios lo confirman.