3 errores que suelen cometer las personas adictas al trabajo y con ‘burnout’

¿Sientes demasiada fatiga y estrés todos los días? ¿Te cuesta concentrarte? ¿Trabajas con demasiada intensidad y sin descanso? Tal vez estés sufriendo de agotamiento crónico o Burn Out (burnout).

La persona con esta condición se “quema” trabajando, vive agotada y estresada, lo cual puede impactar negativamente todos los aspectos de su vida. Es un proceso al que no se llega por uno o varios días de trabajo intenso, sino que lleva tiempo.

¿De qué se trata el Burn Out?

La frase ‘Burn Out’ comenzó a usarse en 1969 para hacer referencia a las personas que desarrollan un estado extremo de fatiga física y mental producto de la carga laboral, la adicción al trabajo, el estrés y la presión para realizar sus funciones.

Estos niveles de sobre exigencia terminan causando trastornos de sueño y de memoria y alteran la capacidad de concentración. El estrés se vuelve crónico y también el sufrimiento emocional y psíquico. Salir de esta situación se vuelve cada vez más difícil, ya que todo se convierte en un círculo vicioso.

¿Cómo evitarlo?

Estas conductas son el boleto seguro para desarrollar burnout, así que evítalas a toda costa.

Error 1: Creer que eres indispensable

La manera de empezar a hacer un burnout es estar convencido de que más nadie puede realizar determinados trabajos, tareas y cumplir con los compromisos.

La persona se somete a una presión constante y se cree insustituible, así que está disponible en todo momento, trabaja más horas que los demás, asume toda la carga laboral y suele rechazar las ofertas de ayuda y consejos.

Error 2: Creer que no pasa nada

Si eres muy diligente y resuelves con frecuencia  problemas complejos y urgentes, puedes terminar creyendo que eres mejor que los demás en el cumplimiento de las metas de trabajo.

Aunque no está mal que tengas un alto nivel de autoconfianza y autoestima en tu trabajo, cuida que esto no te genere demasiada angustia o que te sientas culpable si no satisfaces las exigencias de la gente a tu alrededor. Si no eres consciente de las dimensiones de este problema, fácilmente lo subestimarás y te seguirás sobrecargando de responsabilidades en detrimento de tu salud física.

Error 3: Creer que tu vida es el trabajo

Debes evitar convencerte que solo vives para trabajar, que tu éxito profesional es lo que te define y que necesitas reconocimiento por eso en todo momento. Esta es una de las trampas usuales para caer en burnout.

Los especialistas advierten que la mayoría de las personas con esta condición construyen su vida en función del trabajo e invierten más tiempo en lograr mayores capacidades laborales y no dedican más tiempo a su vida personal y familiar.

Si existe un secreto para no hacer un burnout es encontrar la armonía en todos los aspectos de tu vida. Recuerda que eres como los cinco dedos de tu mano, donde cada uno tiene un lugar y un propósito, pues representan lo que no debe faltarte: vida familiar, vida íntima, vida profesional, vida social y vida con tus seres más queridos.