10 remedios naturales contra la gripe y los resfriados

Con la llegada del otoño y del invierno, cuando la temperatura baja, las defensas inmunitarias se reducen, lo que predispone al cuerpo a incurrir en lo que comúnmente se denomina «enfermedades estacionales».

Resfriado, fiebre, tos, gripe, dolores articulares: hay muchos síntomas que podemos sufrir en este período. El resultado podría ser una profunda pérdida de energía capaz de perturbar la vida familiar, social y profesional.

La naturaleza, sin embargo, nos proporciona alimentos saludables con fuertes acciones curativas que, además de la terapia tradicional recomendada por el médico, pueden ayudar a combatir la fatiga y reanudar la vida diaria más rápidamente.

La prevención es lo primero

En particular, según los expertos, la ola de gripe de este año será bastante agresiva. Por eso es importante, ante todo, evitar enfermarse. Una buena regla empírica es limpiarse las manos a menudo y a fondo con agua y jabón y evitar los lugares atestados cuando los casos de enfermedad son muy numerosos.

Preste atención, entonces, a los contactos con los ojos, la nariz y la boca, las formas fáciles de entrada de virus y la reparación de la boca y la nariz al toser o estornudar (lavarse después de las manos).

10 remedios anti-influencian

Pero, ¿qué llevar a la mesa para combatir la fiebre, la tos y el resfriado? Ajo y cebolla, en primer lugar, que gracias a sus compuestos de azufre se comportan como verdaderos medicamentos naturales.

Pero también caldo de pollo, sopas y tés de hierbas, con la previsión de combinar adecuadamente los ingredientes para mejorar la acción sinérgica de los alimentos. He aquí algunos consejos para poner en práctica de inmediato ante los primeros signos de la enfermedad.

Agua, para una prevención eficaz. El consumo de alcohol puede ayudar a evitar la gripe y las enfermedades estacionales: así lo subraya una investigación realizada por el Dr. David Lewis, del Hospital de Salud PIH de California. El estudio mostró que los sujetos que bebían sólo 3 vasos de agua al día tenían un riesgo cinco veces mayor de contraer la gripe y los resfriados que los que bebían 8 vasos de agua al día.

Limón contra la tos y el dolor de garganta. Para ayudar a las primeras vías respiratorias, se recomienda hacer gárgaras con jugo de 2 limones diluido en medio vaso de agua y sal. Mientras que contra el frío es suficiente cortar un limón en dos, verter un poco de `jugo en la palma de la mano y aspirarlo. La tos desagradable puede ser sedada bebiendo el jugo de un limón con una cucharada de miel.

Sopa de pollo contra la fiebre. Nuestras abuelas tenían razón al preparar un buen caldo de pollo por su acción antibacteriana y anti-febril. La sinergia entre el chile, la cebolla y el apio, entre otras cosas, facilitará la eliminación de toxinas del cuerpo. Este remedio también es recomendado por el Dr. Fausto Aufiero, autor del libro «El papel nutricional y terapéutico de los alimentos» (Vis Sanatrix Naturae). Cocine ¼ del pollo en agua fría con media cebolla, un palito de apio, una zanahoria mediana, 2/3 dientes de ajo y un diente de ajo. Cuando esté cocido, añadir 50 g de pasta o arroz por persona y una pizca de chile y sal marina al gusto.

Equinácea, aliada del sistema inmunológico. Según los resultados de la investigación realizada por el Centro del Resfriado Común de la Universidad de Cardiff y publicada en la revista Evidence- based complementary and alternative medicine, esta hierba no sólo fortalece el sistema inmunológico, protegiéndonos del resfriado, sino que también es capaz de prevenirlo. Los becarios administraron 25 gotas tres veces al día a 750 pacientes durante un período de cuatro meses, lo que resultó en resfriados y síntomas de gripe que fueron un 60% más bajos de lo normal.

Mina de ajo contra la fiebre. Esta receta tiene una acción antibacteriana y antiviral muy útil durante la fiebre, los síndromes de enfriamiento, la gripe estacional y la faringitis viral y bacteriana. Según el Dr. Aufiero, su método de preparación permitirá aprovechar al máximo las virtudes terapéuticas del ajo, en particular las propiedades antimicrobianas y antipiréticas, y el perejil -que se obtiene recién picado- aportará una valiosa vitamina C y, sobre todo, un porcentaje de hierro de alta biodisponibilidad. Dorar un diente de ajo en un poco de aceite. Cuando esté dorado, llevar al máximo el fuego y cubrir con agua fría, creando una emulsión. Cuando empiece a hervir, añadir 50 g de pastina, sal marina al gusto, un mechón de perejil recién picado y pimienta picante.

Té de hierbas con limón y ajo para aliviar el dolor. Lavar un limón y, sin cortarlo, ponerlo en una cacerola alta y estrecha, cubriéndolo con agua. Añadir un diente de ajo entero sin pelar y dejar hervir de 7 a 7 minutos. Escurra y beba su té sin azúcar. Si se hace bien – según el Dr. Aufiero – la cantidad de líquido será una taza de café. La dosis ideal es de 4 tazas al día, a preparar inmediatamente antes de la ingesta.

Contra la ronquera. La cura recomendada de Coldiretti es una zanahoria fresca centrifugada y una cucharadita de miel para beber durante el día. Y si se añaden problemas bronquiales, los abuelos agricultores prepararon una decocción con 2 ó 3 cucharadas de linaza, agua y medio vaso de vino tinto hervido durante 2 ó 3 minutos. Vierta todo sobre una toalla de algodón o lino para doblar y colóquela sobre el pecho, dejándola hasta que se enfríe.

Té de hierbas con clavo y canela para prevenir trastornos. Hervir durante 5 minutos 2 clavos y 1 cm de canela en 100 ml de agua. Filtrar la infusión de hierbas y beberla para una acción desinfectante, antibiótica y antiviral, dividiéndola en 3 dosis diarias.

Azúcar con cebolla para purificar y recargar. Corte una cebolla, haga un hueco central y rellénela con azúcar blanco refinado. Después de aproximadamente 2 horas, se forma un líquido mieloso que, tomado con una cucharadita, puede administrarse frecuentemente en caso de fiebre alta.

Energizando Coca-Cola. En pequeñas cantidades -según el Dr. Aufiero- es útil como energizante y antipirético.