Salud

Qué comer para ayudar a reducir la inflamación del intestino y del colon

La inflamación del intestino y del colon puede causar dolor y malestar. En algunos casos, es posible controlar los síntomas y reducir la inflamación añadiendo alimentos específicos a la dieta. La principal causa de inflamación del intestino y del colon es la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). EII es un término genérico para la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Ambas enfermedades provocan la inflamación del intestino. La misma dieta no es adecuada para todas las personas con EII. Sin embargo, algunos alimentos pueden ayudar a reducir la inflamación más que otros. A continuación se sugieren algunos alimentos que pueden ayudar a reducir la inflamación del intestino o del colon.

Durante un brote inflamatorio

Se aconseja a las personas con EII que tomen las siguientes medidas en relación con su dieta durante un brote:

Comer menos fibra

Hay que preferir los panes blancos y el arroz a los integrales. Los alimentos con menos de 2 gramos de fibra por ración son los mejores.

Verduras

Las verduras deben estar bien cocinadas. Pueden utilizar verduras frescas o congeladas, incluyendo:

  • judías verdes
  • zanahorias
  • puré de papas sin piel
  • puntas de espárragos
  • puré de calabaza

Fruta

Se pueden consumir frutas enlatadas o blandas, como:

  • manzanas peladas
  • plátanos maduros
  • melón
  • sandía

Pelar la fruta y la verdura siempre que sea posible reduce su contenido en fibra.

En una revisión de estudios de 2018, los investigadores encontraron que seguir dietas ricas en frutas y verduras reduce los biomarcadores inflamatorios.

Comer proteínas

Hay que asegurarse de consumir suficientes proteínas durante un brote. Las fuentes de proteínas incluyen carnes blandas y bien cocinadas, como:

  • aves de corral
  • salmón u otro pescado
  • carne magra de vacuno y de cerdo, sin grasa añadida
  • carnes frías bajas en sodio y grasa
  • huevos bien cocidos
  • tofu

Mantequillas suaves de frutos secos y semillas, incluyendo:

  • cacahuetes
  • almendra
  • semillas de girasol

Beber líquidos

A medida que los síntomas empeoran, una persona con EII debe tratar de beber 8 tazas de líquido al día. Sin embargo, deben evitar:

  • bebidas con cafeína
  • las azucaradas
  • bebidas elaboradas con sustitutos del azúcar

Comer menos grasas añadidas

Para cocinar, los aceites son preferibles a las grasas sólidas. Su consumo debe ser inferior a 8 cucharadas al día. El uso de aceite de oliva en lugar de otros aceites o grasas puede ayudar a combatir la inflamación. Un estudio de 2019 informa de que el aceite de oliva extra virgen puede ayudar a reducir el estrés oxidativo, la inflamación y la respuesta inmune en personas que viven con EII.

Alimentos post-inflamatorios

Es mejor reintroducir los alimentos lentamente después de un brote inflamatorio. Esto puede hacerse añadiendo uno o dos alimentos nuevos cada pocos días. Si un alimento empieza a provocar síntomas, debe evitarse.

Los siguientes alimentos pueden ser adecuados para alguien que acaba de sufrir un brote de la enfermedad de Crohn o de colitis ulcerosa:

  • zumos diluidos
  • compota de manzana
  • fruta en conserva
  • avena
  • pollo, pavo o pescado al natural
  • huevos cocidos
  • puré de papas, arroz blanco o fideos
  • pan blanco o de levadura

Entre brotes

Si una persona se ha recuperado de un brote de inflamación intestinal o del colón, puede comer los siguientes alimentos para ayudar a mantener la inflamación baja:

Fibra

Se puede empezar a comer más alimentos ricos en fibra cuando los síntomas gastrointestinales hayan mejorado y es menos probable que empeoren los síntomas.

Según un estudio de 2017, evitar la fibra a largo plazo puede conducir a un mayor riesgo de brotes en personas con la enfermedad de Crohn. Por lo tanto, las personas deben asegurarse de consumir fibra entre los brotes. La fibra dietética puede presentarse en forma de cereales integrales, como el pan integral o el arroz integral.

Ácidos grasos omega-3

Los ácidos grasos omega-3, que se encuentran en alimentos como el salmón, pueden ayudar a reducir la inflamación. Una revisión de estudios de 2016 indica que, aunque el uso de ácidos grasos omega-3 no es un tratamiento para la EII, definitivamente ayudan a reducir la inflamación. Sin embargo, los investigadores señalan que se necesita más investigación para determinar qué cantidad de este nutriente es una dosis efectiva.

Las fuentes habituales de ácidos grasos omega-3 son:

  • nueces
  • ciertos vegetales (por ejemplo, la linaza)
  • sardinas
  • salmón, arenque, caballa y otros pescados grasos

Alimentos naturales

Es aconsejable elegir alimentos que hayan sido sometidos a un procesamiento mínimo. Cuanto menos ingredientes contenga un producto, mejor.

Grasas añadidas

Los aceites, como el de oliva, deben seguir prefiriéndose a las grasas sólidas, como la mantequilla. Sin embargo, en esta etapa, es probable que se toleren mejor las grasas añadidas.

Comer proteínas

Las proteínas se pueden consumir a partir de una variedad de fuentes, incluyendo:

  • carne de vacuno
  • huevos
  • aves de corral
  • proteínas vegetales, como los productos de soja

Beber suficiente líquido

Asegúrese siempre de beber suficiente líquido a lo largo del día. Se aconseja beber agua en lugar de zumos de frutas, bebidas gaseosas, alcohol y bebidas que contengan cafeína, como el café o el té.

Hábitos alimenticios

La causa exacta de la inflamación ayudará al médico a determinar los mejores tratamientos y cambios en el estilo de vida que la persona puede hacer para reducir la inflamación del intestino.

Otros cambios que pueden realizarse son:

  • beber despacio y evitar el uso de pajitas
  • comer de 4 a 6 comidas pequeñas al día
  • mantenerse hidratado
  • Llevar un diario de alimentos para identificar los alimentos que pueden empeorar los síntomas
  • cocinar los alimentos con métodos sencillos como la parrilla, el vapor, el hervido o el escalfado.

Cosas que hay que recordar

La inflamación del colon y del intestino suele ser el resultado de la EII. Hay varios alimentos que pueden ayudar a reducir la inflamación del intestino durante, después y entre los brotes. Se debe trabajar con un médico para determinar la causa subyacente de la inflamación y buscar tratamiento para ayudar a prevenir posibles complicaciones.

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